El misterio de la ciudad Subterránea de Inglaterra
A lo largo de la Calle de nombre Royal Mile considera unas de las calles antiguas de la ciudad de Edimburgo se remonta hasta los años de la peste negra describiendo que esta zona antigua está repleta de misterio. Que quedaron sepultadas en 1753 por el edificio donde actualmente reside el ayuntamiento y que en un principio fue llamada la Royal Exchange se edificó con la idea de meter en un mismo lugar todos los puestos y barracas que vendían sus productos.
Mantiene el mismo aspecto que hace cientos de años, dando un valor añadido a la visita y transportando a quienes lo visitan a los años de mayor decadencia de Edimburgo. Sin embargo, en el siglo XVII la peste negra llego a escocia transportada por las ratas de los buques mercantes se llevó a gran parte de su población aquellas personas que se contagiaban de la peste, quedaban recluidos en sus viviendas en un severo proceso de cuarentena.
Muchos de los enfermos se fueron recluidos a en Mary Kings Close a la espera de su final doloroso y de un milagro se podían curar, pero el aire se respiraba ahí era muy misteriosa. Se menciona que las almas de las personas que perdieron la vida ahí abajo en las oscuras y subterráneas calles todavía se hacen presentes.
Una de las historias más conocidas es de la niña Annie que fue comprobada por una médium japonesa mientras visitaba unas de las casas se percata que percibía algo especial; iba saliendo de una habitación notó que algo le tiró de la pierna y cuando se giró pudo ver a una niña llorando con aparentemente unos 5 años de edad. Preguntándole que quién era y qué estaba haciendo allí y la niña le contestó que su nombre era Annie y que su familia le había abandonado allí en 1644 por tener la peste. Annie estaba llorando porque había perdido su muñeca de trapo que era la única pertenencia que le quedaba en el mundo. La médium salió del subterráneo, le compró una muñeca, volvió a bajar y la colocó contra la pared en la habitación donde la había visto y dijo que todo el frío y dolor que había sentido desaparecieron.
Otras de las menciones que se dice es la del último carpintero de nombre señor Chesney último habitante de Mary King’s Close. Tenía su casa y su negocio en el mismo callejón y finalmente el ayuntamiento lo echó en 1930 por una indemnización de 400 Libras. En la casa del carpintero se menciona que ha habido apariciones de personas de época, así como ruidos y voces al rededor del lugar mismo que por problemas estructurales la casa del
carpintero se prohibido la entrada.



