El Cementerio de Greyfriars en Edimburgo toma su nombre de puesto a la Iglesia de Greyfriars, que toma su nombre (grey=gris + friar=monje) los franciscanos que gestionaron el lugar hasta que la Reforma Protestante acabó con las órdenes monásticas en 1559.
Sin embargo este lugar guarda una historia muy oscura y perturbadora. aquí muchas personas fueron torturadas y asesinadas en el siglo 17, en la guerra que opuso católicos y protestantes.
George MacKenzie: de abogado brillante a Bloody MacKenzie nació en la ciudad de Dundee hacia 1636 de unos padres descendientes de familias nobles. Se educó en los mejores colegios y en universidades como las de Aberdeen, St Andrews y Bourges (Francia). En 1659 entró en el Colegio de Abogados de Edimburgo y pronto fue nombrado sir, miembro del Parlamento y Lord Advocate, lo que le facilitó formar parte del consejo privado del Rey.
Su paso dio a implicó la tortura y ejecución de muchos de aquellos Covenanters que habían sido encerrados en 1679 aquel terreno adyacente al Cementerio de Greyfriars. Estos rebeldes, que se negaron a jurar fidelidad el rey de Gran Bretaña, sufrieron terribles torturas físicas. en algunos casos fueron incluso decapitados, los supervivientes fueron ejecutados o enterrados vivos.
Las crónicas de la época recogen los testimonios de algunos de estos desdichados que, tras ser torturados y condenados a la horca, se referían al siniestro abogado llenos rabia y con maldiciones de sangre. Tras el episodio Covenanter y el destronamiento de James II, George MacKenzie se retiró de la vida pública y se marchó a Inglaterra hasta su muerte en Westminster en 1691.
Fue sepultado en el conocido como «Mausoleo Negro» en el mismo Cementerio de Greyfriars. Desde de la muerte del abogado se empezó a ver una serie de situaciones muy raras en el cementerio en 1998 una persona de la calle abrió el mausoleo por la fuerza para resudarse del frio, llegó al nivel inferior donde se halla, entre otros, el féretro de George MacKenzie. Y tratando de abrirlo estaba (quizá llevado por la idea de que dentro habría algo de valor), cuando el suelo cedió bajo sus pies y cayó a una fosa común rebosante de restos humanos.
Otro dia una mujer decidió asomarse al mausoleo y de pronto una ráfaga fuerte la empujo hacia atrás de forma muy violenta, días después fue encontrada una mujer en estado de confunción total presentado marcas en el cuello.