La pisadeira
La historia de la Pisadeira en Brasil se remonta a una leyenda de nombre la pisadeira una espeluznante figura femenina con su aspecto de terror de anciana demacrada materializándose como la esencia de las pesadillas. Se la describe con un cuerpo muy delgado, casi esquelético, un largo y sucio pelo negruzco y unas manos dotadas de largas uñas como garras, afiladas y amarillentas.
La entidad emite un sonido de forma estridente parecido al de una risa macabra desde su boca desprendiendo un olor desagradable con unos dientes putrefactos apareciéndole aquellas personas elegidas por ella. Se menciona que la entidad suele apostarse por los tejados durante la noche buscando la oportunidad perfecta para adentrarse en alguna casa y atacar a sus incautas víctimas. Eligiendo los momentos perfectos como seria la hora de cenar y de irse a costar en la habitación.
Cuando la digestión produce una mayor somnolencia, y resulta más difícil para el desafortunado elegido el despertarse a tiempo, mientras su presa esta dormida se sube sobre su vientre y pecho y los oprime con todo su peso, provocando una lenta asfixia.
De esta forma es como consigue paralizar a la víctima que, aunque llegue a despertar conscientemente al ataque no podrá mover ni un músculo en su defensa.
La mayor parte de las ocasiones sus víctimas serán encontradas sin que se encuentre motivo o explicación para su fallecimiento, ya que no recurrirá a la fuerza a menos que sea imprescindible, alimentándose con el miedo que suelta sus víctimas para poder liberarse a las que puede atacar en más de una ocasión para tomar nuevamente su energía, Sus ataques pueden durar desde unos pocos minutos hasta varias horas, todo depende de cuanto se divierta la Pisadeira.




