La hora de la comida en Italia es considerada sagrada. A diferencia de otros países donde se come rápido y de pie, los italianos se toman su tiempo para saborear cada bocado y disfrutar de la compañía de sus seres queridos.

Pero no solo se trata de comer, sino también de conversar y disfrutar de la compañía, las familias se reúnan alrededor de la mesa y compartan platos tradicionales como la pasta, las pizzas caseras o un buen risotto. En Italia las comidas son compartidas y se convierten en un espacio para fortalecer los lazos familiares y sociales.

Es una forma de aprovechar la comida de temporada se valora los enormemente la calidad de los ingredientes y priorizan los productos frescos y naturales. Puedes encontrarte con platos elaborados con  tomates recién cosechados, aceite de oliva virgen extra, quesos artesanales y una variedad de hierbas aromáticas que le dan un toque especial a cada receta.

La comida se considera un evento especial, una celebración de sabores que merece ser disfrutada plenamente por eso para cada comida reflejan su amor y dedicación por la buena mesa.

El desayuno, conocido como «colazione», es una comida relativamente ligera de forma diferente suelen tomar un café oscuro, acompañado de un delicioso croissant o un pedazo de pan fresco con mermelada ¡Es la manera perfecta de empezar el día con energía! O cruasanes solos o rellenos de mermelada, nata o, a veces, Nutella.

La continuidad del día avanza y llega la hora de llegamos a la hora del almuerzo, o «pranzo» en italiano. Este es el momento en el que los italianos se sientan a disfrutar de una comida larga y abundante.

Generalmente, se toman su tiempo para disfrutar de una variedad de platos que van desde pastas exquisitas hasta carnes y pescados frescos.

Por la tarde, cerca de las 4 o 5 de la tarde, los italianos se toman una pausa para disfrutar de un café y algo dulce. Esta es la famosa «merenda».

Finalmente, llegamos a la cena, o «cena» en italiano. Este es un momento para relajarse y disfrutar de una comida familiar o con amigos se suelen cenar tarde, alrededor de las 8 o 9 de la noche, y se toman su tiempo para saborear cada bocado con una amplia variedad de platos, desde pizzas y risottos hasta platos de mariscos frescos.